Dudas habituales de coleccionistas, paisajistas y estudios que encargan láminas o cuadernos de campo.
La lámina suelta es una pieza individual, pensada para enmarcar o archivar, con una sola especie o un detalle concreto. El cuaderno de campo reúne varias salidas, anotaciones de localización y fenología, y suele estructurarse por estaciones o hábitats. Si buscas material de referencia para un proyecto de paisajismo, el cuaderno aporta más contexto; si quieres una pieza decorativa, la lámina es la opción directa.
El catálogo publicado cubre flora mediterránea habitual, pero acepto encargos para documentar especies específicas de un jardín, una finca o una zona concreta. En ese caso se hace una salida de campo o se trabaja a partir de material fotográfico y muestras que facilites. El plazo y el número de láminas se ajustan al alcance de la especie y al detalle que necesites.
Las láminas digitales se entregan en alta resolución, listas para impresión en papel de algodón o para uso en publicaciones. Cada archivo incluye la ficha descriptiva con el nombre científico, la familia y las notas de campo asociadas. Si necesitas una versión sin texto para maquetación, también se puede preparar.
Sí, especialmente para quien empieza una colección o quiere armar una serie coherente por familias, estaciones o colores. Reviso el espacio donde se van a colocar, el tipo de papel y el estilo de enmarcado, y propongo una selección que funcione como conjunto. Es un servicio orientativo, sin coste adicional si el pedido incluye varias láminas.
Depende de la complejidad de la especie y del formato. Una lámina sencilla de una hierba aromática puede estar lista en dos o tres semanas; un cuaderno de campo con varias salidas y especies distintas requiere de seis a diez semanas. En la primera consulta concreto el calendario según la época del año y la disponibilidad de la planta en flor.
Las guías visuales están pensadas como material de referencia para quienes trabajan con vegetación autóctona: incluyen estructura de la planta, época de floración, requerimientos de luz y suelo, y notas sobre su comportamiento en jardín. No sustituyen una ficha técnica de vivero, pero ayudan a reconocer especies y a planificar plantaciones con criterio naturalista.
Cada encargo se adapta a un uso concreto: láminas para enmarcar, fichas para archivo, apuntes de campo o series completas para proyectos editoriales y de paisajismo.
Piezas individuales en acuarela sobre papel de algodón, con ficha descriptiva al dorso. Pensadas para enmarcar, regalar o incorporar a colecciones de arte naturalista.
Documentación visual de una finca, jardín o parque urbano: croquis, anotaciones fenológicas y acuarelas de las especies presentes. El resultado se entrega encuadernado y listo para archivar.
Ilustraciones de detalle con estructura de hoja, flor y fruto, acompañadas de texto descriptivo. Un material de referencia útil para paisajistas, educadores y estudios de diseño.
Conjuntos de láminas organizados por estación o hábitat, con criterio de retícula editorial. Se adaptan a publicaciones, exposiciones o proyectos de decoración con unidad visual.
Trabajo de observación directa en el terreno: esquemas rápidos, notas de color y registro de especies autóctonas. Sirve como base para láminas definitivas o como material divulgativo en sí mismo.
Acompañamiento en la selección de especies, composición de láminas y elección de papel y pigmentos. Orientado a quienes preparan su propio catálogo o guía visual.